Historia del Canal Bajo Algar

Más de un siglo gestionando el agua de la Marina Baixa

Vista de la comarca de la Marina Baixa

El Canal Bajo del Algar es mucho más que una infraestructura hidráulica. Es la columna vertebral que durante más de un siglo ha sustentado la agricultura, el crecimiento urbano y el desarrollo turístico de la comarca de la Marina Baixa. Sin él, la historia de Benidorm, Altea, l’Alfàs del Pi, La Nuçia y Callosa d’En Sarrià habría sido radicalmente diferente.

La comarca y el agua: un déficit histórico

Mapa orografico de la comarca

Relieve de la comarca de la Marina Baixa, con las principales sierras que drenan hacia los ríos Algar y Guadalest.

La Marina Baixa siempre ha convivido con la escasez de agua. Las sierras que la rodean (Aitana, Bernia y Ferrer) recogen precipitaciones irregulares y las canalizan hacia los ríos Algar y Guadalest, de régimen mediterráneo: abundantes en invierno, casi secos en verano. Esta irregularidad convirtió la gestión del agua en una cuestión de supervivencia para los agricultores desde tiempos inmemoriales.

El tradicional secano (almendros, olivos y algarrobos) dominaba el paisaje. Solo el histórico Reg Major de l’Alfàs, iniciado en el siglo XVII, permitía cierto regadío en la zona baja. Pero era claramente insuficiente para las necesidades de una comarca en crecimiento.

El sueño de un canal: los primeros proyectos (1866–1915)

La idea de un gran canal que aprovechara las aguas del Algar y el Guadalest tiene raíces en el siglo XIX. En 1866, el ingeniero Francisco Morell proyectó un canal de casi 100 km que iría desde el Algar hasta el bajo Vinalopó, creando una enorme zona de regadío entre Altea y Elche. Era un proyecto excesivamente ambicioso para una cuenca fluvial mediterránea.

En 1900, el ingeniero Próspero Lafarga retomó la idea con criterios más realistas: un canal de 20 km que regaría desde Altea hasta Villajoyosa. Esta propuesta se incorporó al Plan Gasset de 1902, el primer gran plan de riegos de España. Fernando Trenor Palavicino y Felipe Rivero Ferrer desarrollaron el proyecto, que desde 1915 pasó a denominarse Canal Eduardo Dato en honor al entonces presidente del Consejo de Ministros.

Sin embargo, las dificultades económicas y los convulsos años de la Segunda República y la Guerra Civil retrasaron la ejecución durante décadas. El canal quedó en papel hasta que la posguerra creó las condiciones para su construcción.

Mapa de la cuenca hidrografica del Canal Bajo Algar

Cuenca hidrográfica del Canal Bajo del Algar, con sus tres fuentes de captación y los principales elementos de la infraestructura.

La construcción: de proyecto a realidad (1940–1950)

El impulso definitivo llegó con el Plan General de Riegos de la Provincia de Alicante de 1940. Las obras comenzaron en 1944 en las condiciones precarias de la posguerra, cuando el cemento escaseaba y era caro. Pese a ello, la infraestructura avanzó con determinación.

Las Ordenanzas de la Comunidad de Regantes del Canal Bajo del Algar se redactaron el 29 de abril de 1944 y fueron aprobadas en julio de 1945, constituyendo formalmente la Comunidad e integrando a los propietarios regantes de La Nuçia, l’Alfàs del Pi, Altea, Benidorm y Villajoyosa, con derecho a un caudal de 1 m³/s.

Los primeros riegos llegaron al término de Benidorm en el verano de 1948. En enero de 1952, al completarse el segundo tramo, la superficie regada alcanzó las 2.950 hectáreas.

El trazado: 28 kilómetros que transformaron la comarca

Mapa del Canal Bajo del Algar y su red de brazales

Red del Canal Bajo del Algar y sus brazales de distribución por los términos municipales de la comarca.

En su configuración actual, el Canal Bajo del Algar tiene aproximadamente 28 km y cuenta con tres tomas de agua:

Desde Mandem, el canal discurre por Altea y l’Alfàs del Pi, atraviesa el término de Benidorm junto a la planta potabilizadora (ETAP), continúa por Finestrat y llega hasta el río Torres, en Villajoyosa, donde una estación de bombeo eleva las aguas hasta el embalse del Amadorio.

De la agricultura al abastecimiento urbano

Balsa de regulacion y huertos de la comarca

Balsa de regulación rodeada de cultivos de cítricos y nísperos, testimonio del regadío que el Canal hizo posible.

El canal nació con una vocación exclusivamente agrícola. La zona entre el río Guadalest y l’Alfàs del Pi, que era un secano de almendros y olivos, se transformó a partir de 1950 en campos de naranjos y nísperos. El folleto municipal «Así será Benidorm» (1955) lo describía con elocuencia: el almendro y la cabra, elementos típicos pero índices de una economía raquítica, desaparecen rápidamente ante la huerta y el ganado mayor.

Sin embargo, el explosivo desarrollo turístico de Benidorm a partir de los años cincuenta generó una demanda de agua para consumo humano que desbordó todas las previsiones. La ciudad llegó a abastecerse de agua transportada en barco durante el verano de 1978, imagen que simboliza la gravedad de aquella crisis hídrica.

Un acuerdo pionero en España: las aguas depuradas (1978)

La sequía de 1978 fue el punto de inflexión. El secretario del sindicato de regantes Diego Soria y el ingeniero municipal de Benidorm José Ramón García Antón impulsaron un acuerdo revolucionario: los regantes cederían sus aguas del Algar y el Guadalest al abastecimiento urbano, a cambio de recibir las aguas depuradas de la EDAR de Benidorm.

Este intercambio, pionero en España, fue inicialmente polémico. Pero el tiempo demostró que fue una decisión visionaria: permitió consolidar el turismo comarcal y garantizó a los regantes agua estable durante todo el año. El Ayuntamiento de Benidorm reconoció públicamente esta generosidad en 2013, con motivo del Día Mundial del Agua.

El Canal hoy: una infraestructura viva

Mapa de la red actual del Canal Bajo del Algar

Red actual del Canal Bajo del Algar: canal principal, tubería de reutilización de aguas depuradas y principales elementos de la infraestructura hidráulica.

En la actualidad, el Canal Bajo del Algar es la principal fuente de agua potable para Benidorm y abastece a l’Alfàs del Pi. Paralelamente a su trazado discurre la Tubería de Reutilización, que lleva las aguas depuradas de las EDAR de Benidorm, Altea y Villajoyosa hasta los campos de riego en un sistema interconectado de alta eficiencia.

El riego tradicional por inundación está siendo sustituido por el riego localizado por goteo. El canal, que durante décadas fue una acequia a cielo abierto, se ha ido cubriendo en la mayoría de sus tramos para garantizar la calidad del agua y la seguridad de las personas.

Más de un siglo después de los primeros proyectos, el Canal Bajo del Algar sigue siendo lo que siempre fue: el corazón hídrico de la Marina Baixa.